lunes, 3 de junio de 2013

¿Esto es un columpio?


Con la que está cayendo muchos pensarán -abiertamente- que debo de ser algo lelo viniendo a preocuparme de los burros. De simples burros. De antemano también estoy seguro que muchas mamás y papás sin ningún tipo de conciencia blandirán la sonrisa y la felicidad de los niños para justificar este continuo, permanente, arrollador, injusto y hasta blasfemo atentado contra la dignidad animal. Ahora me saldrán los indecentes de corazón para reírse mientras piensan en peleas de gallos y matar perros.
Pero yo me niego. Me negué al subir a cualquiera de mis hijos a estos pobres seres que no le han hecho nada malo a nadie... al contrario, nos regalan su mansedumbre, su preciosa y triste mirada y su apabullante ternura para que la pisoteemos a discreción en medio de un atronador chillerío, de una música insoportable y de dar vueltas amarrados por arneses a una rueca que gira y gira... y gira y gira...
Sin duda alguien defenderá esto como un medio de vida y por supuesto lo respeto. Y también me llegarán los que digan que estos animalillos tienen 'calidad de vida', bien alimentados, bien aseados... No lo pongo en duda lo más mínimo, pero... Ya me gustaría ver a los que defienden esto atados en el salón de su casa y girando día y noche en torno a la mesa camilla, con un niño vestido de flamenco encima pateándoles la barriga.
Una vez más yo me rebelo contra esto. Y me rebelo contra los responsables de fiestas de todas las fiestas posibles por no impedir estos y otros acontecimientos festivos en que que la felicidad de todos se basa en la tristeza y hasta en la demencia del sufrimiento animal.
Algunas veces pienso que lo mejor que podría pasarnos es que la naturaleza se rebelase contra nosotros.
Pronto los tendremos por aquí, por estos lares costeros donde desde que tengo uso de razón estos caballitos que siempre corretearon en los sueños infantiles vienen a dejar su estela de padecimiento. Pero allá donde vayamos, allá donde una feria se anuncie con su carrusel de estrellas y luces, allí estará el abatimiento, la sinrazón  y lo que -sencillamente- ni yo me explico ni nadie me ha podido explicar nunca. 
¿De verdad a esto le llaman columpio?.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

he visto estos columpios en el corpus de Granada y mi niña de 12 años ha dicho.....pobrecillos... porque tienen que hacer eso? En mi pais eso esta prohibido hace años. Los Granadinos tienen mucho para aprender y evolucionar!!!

Anónimo dijo...

En el corpus de Granada.. Los Granadinos tienen mucho que aprender y todavía evolucionar. Eso esta prohibido hace muchos años pero aquí están iqual que hace siglos

Anónimo dijo...

Y qué esperáis de una provincia donde matan a tiros en plena calle a una podenca y nadie hace nada. En Motril, hace unas semanas, buscad el caso de Podi...

*aDa* dijo...

Yo también he pensado un millón de veces que parece que para la Tierra la mejor solución sería que no estuviéramos, porque vaya... Habrá que seguir luchando para que todo cambie.

Chapó por tus palabras!!

Anónimo dijo...

a la contstacion de la podenca si que se esta haciendo cosas y manifestaciones en granada asi que antes de hablar informaros ya que teneis tanta cultura

Alicia dijo...

no son burros son ponys :(

Anónimo dijo...

creo que el tema no es Granada ni los granadinos, creo que es algo mucho más amplio en general, algo llamado humanidad, que no ha sido enseñada a amar o a ver la grandeza que hay en el más diminuto ser con el que compartimos nuestra vida. No puedo culpar a nadie en particular cuando día a día veo los actos macabros que se le hacen a mis amigos animales que tanto amo, porque esas personas no han sido educadas en el amor a la vida o no han tenido la oportunidad de desarrollarlo. Por eso, antes de unirme a criticar y fomentar en ellos esa actitud destructiva ante la vida, les envio compasión con toda la fuerza de mi corazón y les perdono...perdono como me han enseñado los animales a perdonar, sin guardar rencor en mi corazón... eso no quiere decir que no implique para que se haga justicia para cambiar sus condiciones de la manera que tengo a mano, firmando diariamente campañas en contra del maltrato o enseñando a los que tengo cerca.... espero de corazón que la nueva generación pierda el interés por la tauromaquia, por las fiestas donde se tortura y averguenza a los animales, espero que sepa divertirse sin tener que someterlos a ninguna condición nefasta. Un burro importa, que la arrogancia no nos ciegue.

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo contigo. Al no participar de esa insensible e injusta actividad estás enseñando unos valores muy buenos a tus hijos, les enseñas respeto a un ser vivo. Bravo por ti.
Un saludo,
Nieves

Anónimo dijo...

Tengo 39 años y jamás me he montado en un columpio de estos, accionado con los pobres animales que soportan de todo, mi niña de 3 años no la he montado jamás y lo curioso es que ella tampoco me ha dicho de montar, ya que yo le digo que pobrecitos los caballitos.
Lo que le inculcamos a los niños es lo que nos devolverán el día de mañana, estemos atentos a esto.

Anónimo dijo...

Esto es una jodida vergüenza para mí como granadina. Recuerdo como con 4 o 5 años alguna vez que otra mis insconcientes padres me montaron en esta "atracción de feria. Algo que no me extraña de ellos, a los que les gustan los toros. Realmente no sé de donde saqué mi vena animalista. Por cosas tan arcaicas y crueles como esta ni me siento granadina, ni española.

LA LAJA DE CONIL dijo...

Toda la razón del mundo!!!!!!!!!

Felipe R dijo...

De una sensibilidad exquisita, Fermín. Independientemente del tipo animal objeto de escarnio o esclavitud. No es una cuestión granadina, sino humana. En todos los lugares del mundo, sea legal o no, hay corazones crueles dispuestos a sostener su economía o su diversión sobre la tristeza infinita de pobres indefensos, sean animales humanos o no. Quien esto hace a un animal, está dispuesto a hacerlo a una persona. No recuerdo ahora bien quien dijo que la cultura de una nación se puede medir por el trato que se le da en ella a los animales. Enhorabuena, hermano.
Felipe R.

Anónimo dijo...

Me parece pecado que se haga esto con los animales. Pero lo de "Granada, granadinos", yo no me considero una bestia maltratadora. disculpen que me de por aludida, pero no generalicemos, Granadina a "muncha honra". En el mundo, en todas partes, hay gente de todo tipo y para todo, y sucesos desagradables como este no solo ocurren en la feria de Granada. A los granadinos dejemosles tranquilos, que de evolución vamos al día, aquí el tema que se toca es el de los animales y la consideración humana de su dignidad cosa que pienso debería estar ya bastante asumida. estoy de acuerdo. pero en todas las partes del mundo. Hay granadinos y granadinas que hacen cosas muy grandes por los animales. Gracias a ellos!

Anónimo dijo...

Vuelvo a hacer el comentario que he hecho en Facebook. Esto tiene una solución muy fácil, si no hay demanda no habrá oferta. Primero se le enseña a nuestros hijos la mirada sin brillo de los ponis, se les explica como pasan el día y estoy segura que ellos sabrán si quieren o no subir en ellos. El carrusel es una atracción con caballos coloreados que suben y bajan no con seres vivos. Estos de la foto además tenían algún problema de piel y no creo que las correas les fueran muy agradables. Y no es solo Granada esta atracción está en cualquier feria de España, más allá no lo sé. Evitemos los adultos decir súbete aquí hij@ mira que monos...

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